El cambio de la legislación sobre la protección de datos personales de la Unión Europea es ya un hecho y es muy probable que, debido a ello, este 2018 sea recordado como el año de la protección y la seguridad. Quedan ya pocos días para que el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) sea oficial y pase a ser de obligado cumplimiento para todas las compañías. Este reglamento se presenta como uno de los cambios normativos más importantes llevados a cabo por la Unión Europea y hace especial hincapié en la necesidad de proteger de manera exhaustiva todos los datos de carácter personal que obran en poder de sociedades y entes públicos.

El nuevo Reglamento obligará principalmente a modificar las relaciones entre el usuario y las empresas, y afectará sobre todo a la privacidad, a las condiciones de uso y a los cookies. Entre las novedades más importantes que plantea podemos destacar las siguientes:

  • Las empresas tendrán a partir de ahora la obligación de proporcionar una mayor información al usuario respecto al tratamiento de sus datos de carácter personal, así como sobre la forma de proporcionar dicha información. Deberán asegurarse de que los datos sólo están siendo tratados para los fines para los que fueron requeridos.
  • Se altera la forma de recoger el consentimiento del cliente para el uso de sus datos. No se permitirá el consentimiento tácito: a partir de ahora será necesario que haya una declaración clara de los interesados por lo que el permiso para el tratamiento de dichos datos deberá responder a un consentimiento expreso. Esto obligará a todas las empresas a revisar sus cláusulas y a rehacerlas. Este consentimiento además, deberá ser revocable en cualquier momento.
  • Introduce nuevos elementos como el derecho al olvido y el derecho a la portabilidad. Se mejorará de esta forma la capacidad de decisión y control de los usuarios sobre sus datos personales.

Las empresas están obligadas por lo tanto a adoptar todas las medidas necesarias que les aseguren estar en condiciones de cumplir con los principios, los derechos y las garantías que establece el nuevo Reglamento. Sin embargo, no queda ya mucho tiempo para ello. La cuenta atrás está llegando a su fin y este reglamento, que entró en vigor el 25 de mayo del año 2016, comenzará a aplicarse de manera definitiva en apenas unas semanas: el próximo 25 de mayo. Las entidades han tenido por lo tanto un período de dos años para adaptarse a las nuevas exigencias que contempla el texto europeo.

En la actualidad todas las empresas cuentan con una serie de bases de datos que es necesario actualizar de manera periódica y esa actualización, como vemos, se hace especialmente necesaria ahora. Es por lo tanto el momento idóneo para que, si todavía no lo ha hecho, su empresa proceda a llamar a todos los clientes de su base de datos para hacer un filtrado de la misma y asegurarse así de que cumple con la nueva normativa legal.

¿Está la base de datos de su empresa adaptada ya a las nuevas exigencias del nuevo Reglamento General de Protección de Datos (RGPD)?

Si aún tiene alguna duda al respecto, si no sabe cómo proceder o si en su empresa no disponen de las herramientas o del tiempo necesario para ello, le interesa saber que desde el Departamento de Depuración y Tratamiento de Bases de Datos del Grupo TKS podemos ayudarle puesto que somos especialistas en la materia.
Desde este Departamento ponemos a disposición de nuestros clientes todos los medios necesarios y nos ocupamos de depurar los contenidos de su banco de datos teniendo siempre en cuenta lo dispuesto en la LOPD . Alberto Blanco, Director Comercial de TKS, nos explica:

“El servicio que ofrecemos consiste en mantener vivas las base de datos y, teniendo en cuenta la normativa actual, es cada vez más importante que las empresas tengan presente qué datos tienen de los clientes, qué uso pueden hacer de ellos y qué oportunidades de negocio pueden salir de esos datos”.

Cuando un cliente solicita nuestros servicios nos facilita su base de datos y, a partir de ese momento, desde TKS procedemos a llamar de manera sistemática a todos y cada uno de los contactos en ella recogidos. Con la información que recopilamos realizamos la actualización directamente sobre la propia base y la enriquecemos también incluyendo nuevos datos en función de la solicitud que nos haya hecho la empresa que nos ha contratado.” Se cambian todos los datos que haya que modificar: se incluyen o corrigen correos electrónicos, teléfonos móviles, datos personales,etc. Si el teléfono que nos ha sido facilitado, por ejemplo , es erróneo ese contacto no nos servirá, pero lo señalamos igualmente para que el cliente que nos ha contratado lo tenga en cuenta”, aclara Alberto Blanco. Ponemos también especial atención en verificar que la compañía cuenta con el consentimiento expreso del titular del registro para seguir formando parte de su base de datos y para poder ser contactado.

Esta gestión la llevamos a cabo tanto en primera como en segunda línea. En Primera Linea, todas las llamadas son emitidas desde nuestro Contact Center. En Segunda Línea, por su parte, será un back office el que acceda a los datos para tratarlos en modo offline.
Respecto al modo de facturación por este servicio, Alberto Blanco explica que cuando la base de datos que aporta la empresa cliente presenta un tamaño mediano, el importe será siempre a precio cerrado. Por el contrario, cuando se trata de bancos de datos con un extenso volumen de datos, la facturación se llevará a cabo por contacto útil: “Facturamos únicamente aquellos registros que podamos actualizar o en los que hayamos podido hacer algún tipo de modificación, incluso si fuera para indicar que el cliente ya no está interesado en pertenecer a esa base de datos”, concluye.

Infórmese como podemos ayudarle a adaptarse al nuevo reglamento de proteción de datos