En los últimos meses en los que la compra de vehículos parece que ha vuelto a despegar, nuestro equipo de Auditorías es consciente de la aparición de un nuevo enemigo para este sector: el fraude en la doble financiación de vehículos. Es por eso que, comprometidos con la calidad y el buen servicio hacia el cliente, nuestro equipo ha empezado un interesante proyecto de cruce de bastidores, el cual les permite saber si un vehículo determinado puede estar financiado en más de una financiera.

Durante sus años de andadura, son varios los casos de fraude los que nuestro equipo de Auditorías ha llegado a encontrarse. Algunos han sido evidentes y otros no tan evidentes: casos de coches calcinados, vehículos que estaban siendo exportados fuera del país, etc. Dentro de estos fraudes, uno de los detectados es la doble financiación de vehículos tanto en casos de stocks como de retail. Durante estos últimos meses además en los que parece que el parón en la compra de vehículos ha quedado para la historia, nuestro equipo ha considerado necesario echar mano de todos los medios a su alcance para detectar e intentar poner fin a este tipo de fraudes. Gracias al cruce de bastidores financiados TKS permite comprobar si más de una financiera está financiando un mismo vehículo, este objetivo se está convirtiendo poco a poco en una realidad.

Es posible buscar y solicitar financiación para un vehículo por varias vías. No lo es, en cambio, que un mismo inversión tenga una doble financiación. Es decir, cabe presentar dos solicitudes para financiar un mismo vehículo porque no se tiene nunca la seguridad de que la entidad a la que la solicitemos en primera instancia nos la vaya a conceder. Sin embargo, en el caso de que ambas entidades aprobasen el proyecto de financiación, deberíamos renunciar a uno de ellos. En caso contrario, estaríamos incurriendo en una doble financiación y tendríamos más recursos de los necesarios para cubrir el gasto.

Concluiremos diciendo que sí sería posible pedir dos créditos para un mismo proyecto o vehículo siempre y cuando tengamos en cuenta que han de ser para distintos gastos dentro de ese mismo proyecto. Podríamos financiarlo usando, por ejemplo, uno para financiar el 20% del presupuesto y otro para financiar otro 40%. En todo caso, las normas de cada entidad financiadora difieren en algunos aspectos y tendríamos que ceñirnos a las condiciones del contrato de financiación.