En este artículo veremos en que consiste la variación de existencias y los métodos y reglas utilizados para la valoración de las existencias.

Definición de existencias

El PGC y el PGCPYMES dedican sus respectivos grupos 3 a las existencias definiéndolas como los activos poseídos para ser vendidos en el curso normal de la explotación, en proceso de producción o en forma de materiales o suministros para ser consumidos en el proceso de producción o en la prestación de servicios.

Variación de existencias

Al cierre del ejercicio hay que hacer un inventario físico (recuento) de las existencias que tenemos y realizar el correspondiente asiento de variación de existencias, el cual originará una pérdida o un beneficio. En este ajuste se verán afectados los subgrupos de existencias: 30, 31, 32, 33, 34, 35 y 36. También intervendrán las cuentas de variación de existencias 610, 611, 612, 710, 711, 712 y 713.

Reglas de valoración de las existencias

Una vez que se ha comprobado mediante recuento físico las existencias que se tienen al cierre del ejercicio económico y la variación de existencias , tanto las que se encuentren en las propias instalaciones como las que se hayan cedidas en depósito en otras ubicaciones, se hace necesario asignarles un valor contable.

La norma general de valoración contable de las existencias es la de coste de entrada, lo que supone que éstas se han de registrar:

  • A su precio de adquisición, para los bienes adquiridos a título oneroso.
  • A su coste de producción, para los bienes fabricados.

En concreto la norma de valoración (NRV) 10ª del PGC establece que “los bienes y servicios comprendidos en las existencias se valorarán por su coste, ya sea el precio de adquisición o el coste de producción. Los impuestos indirectos que gravan las existencias sólo se incluirán en el precio de adquisición o coste de producción cuando no sean recuperables directamente de la Hacienda Pública. En las existencias que necesiten un periodo de tiempo superior a un año para estar en condiciones de ser vendidas, se incluirán en el precio de adquisición o coste de producción, los gastos financieros, en los términos previstos en la norma sobre el inmovilizado material.”

Fiscalmente, la regla de valoración en el IS es la misma que en el PGC, por lo que le son aplicables las normas y métodos de valoración de éste.

Por tanto, a la hora de realizar la valoración de existencias, se debe tener en cuenta el precio de adquisición o el coste de producción (para los bienes fabricados), pero además se debe evaluar si estas existencias siguen siendo óptimas y en caso contrario documentar los deterioros, las obsolescencias y caducidades con el fin de dar de baja dichas unidades o realizar un ajuste justificado de su valoración.

Primeramente hay que tener claro cuándo aplicar el precio de adquisición y cuándo el coste de producción y luego qué métodos se pueden emplear para determinar dicho precio o coste.

¿Cómo valoro las existencias?

Cuando se reciben existencias en un almacén, los precios de adquisición o coste de las existencias que entran son diferentes, siendo lo más habitual que no sea posible identificar el coste concreto del producto, al no saberse si los productos vendidos son los primeros que se compraron, los últimos o los intermedios. Es por ello que se hace necesario recurrir a los métodos de valoración de existencias. El  PGC y PGCPYMES admite el FIFO y el Precio Medio Ponderado. Por su parte, las NIIF (Normas Internacionales de Información Financiera), también permite el uso del método de minoristas o el coste estándar si no origina muchas desviaciones respecto a los anteriores.

En concreto, la referida NRV 10ª del PGC establece que “cuando se trate de asignar valor a bienes concretos que forman parte de un inventario de bienes intercambiables entre sí, se adoptará con carácter general el método del precio medio o coste medio ponderado. El método FIFO es aceptable y puede adoptarse si la empresa lo considerase más conveniente para su gestión. Se utilizará un único método de asignación de valor para todas las existencias que tengan una naturaleza y uso similares. Cuando se trate de bienes no intercambiables entre sí o bienes producidos y segregados para un proyecto específico, el valor se asignará identificando el precio o los costes específicamente imputables a cada bien individualmente considerado.”

Por tanto, por lo que se refiere a la asignación de valor de las salidas de existencias el PGC y el PGCPYMES diferencian entre bienes no intercambiables entre sí o bienes producidos y segregados para un proyecto específico y bienes intercambiables entre sí.

Aspectos fiscales: La Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades, no contiene disposiciones específicas en este aspecto. Esta aceptación de las normas mercantiles implica que no sea necesario realizar ajustes al resultado contable para la determinación de la base imponible.

La valoración de las existencias de su empresa a final de año dependerá del tipo de producto:

  1. En caso de productos que sean “no intercambiables” (es decir, que puedan ser unitariamente identificados, como inmuebles, vehículos de un concesionario, muebles de una tienda de antigüedades, etc.), deberá valorarlos en función de su precio de adquisición o coste de producción individual.
  2. En caso de productos “intercambiables” (es decir, que no puedan identificarse individualmente, como por ejemplo zapatos de una misma marca y modelo, ladrillos, bobinas de acero, etc.), deberá valorarlos distribuyendo su coste global.

Cuando se trate de asignar valor a bienes concretos que forman parte de un inventario de bienes intercambiables entre sí, se establece lo siguiente:

  • Se adoptará con carácter general el método del precio medio o coste medio ponderado.
  • El método FIFO es aceptable y puede adoptarse si la empresa lo considerase más conveniente para su gestión.
  • Se utilizará un único método de asignación de valor para todas las existencias que tengan una naturaleza y uso similares.
  • FIFO: la primera entrada es la primera salida. Esto significa que cuando se venden o usan las existencias, se dan de baja las primeras que entraron.
  • PMP: precio o coste medio ponderado. Se calcula el precio como la media pondera de todos los movimientos de entrada del ejercicio. Este método es más ventajoso en productos cuyo coste aumenta año tras año (ya que si optase por el método FIFO y declarase que primero vende las unidades más antiguas y con menor precio, su margen sería más elevado).

Coste medio unitario = (Existencias iniciales +Valor de adquisición/producción del ejercicio) / (no. Unidades iniciales + no. Unidades adquiridas o producidas)

Atención: No se admite el método LIFO, del inglés “Last in, first out” (última en entrar, primera en salir), para valorar el almacén.

Debe aplicar el mismo método a todas las existencias que tengan naturaleza y uso similares (por lo que, en sentido contrario, puede aplicar métodos de valoración distintos a mercancías con naturaleza distinta). En todo caso, elija el método que le permita tributar menos.

Respecto al momento temporal de aplicación de los métodos anteriores, la Resolución de 14 de abril de 2015 del ICAC por la que se establecen criterio para la determinación del coste de producción, establece lo siguiente:

  • Con carácter general, dicha aplicación se realizará, durante el ejercicio económico, en cada momento en que tengan lugar las correspondientes entradas y salidas de existencias. Esta manera de actuar es imprescindible si se quiere llevar el registro de las operaciones relacionadas con las existencias mediante el sistema de cuentas administrativas o de inventario contable permanente.
  • No obstante lo anterior, se admite la aplicación de los métodos cada cierto período de tiempo siempre que resulte necesario para la gestión propia de la empresa y de tal forma que el final del último período considerado coincida con la fecha de cierre del ejercicio. Es decir, el cálculo del valor del almacén se puede efectuar al finalizar el período contable, a partir de los datos globales del mismo.

En cualquier caso, se deberán aplicar de forma sistemática y uniforme al conjunto de existencias de la empresa.

Deterioro de las existencias

Dentro de la variación de existencias nos podemos encontrar con que las existencias pueden sufrir pérdidas de valor bien por causas físicas (daños o desperfectos, mermas, roturas, etc.) o bien por causas económicas (aparición de nuevos productos, cambios en la demanda de los consumidores, etc.). Para la correcta aplicación del principio de prudencia valorativa, esas pérdidas de valor deben ser recogidas por la Contabilidad. Las pérdidas de valor o deterioros pueden ser reversibles o irreversibles.

La nueva LIS establece como novedad aplicable desde enero de 2015, la no deducibilidad de cualquier tipo de deterioro de activos, con la excepción de las existencias y de los créditos y partidas a cobrar.

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